domingo, 29 de junio de 2014

- oDa a La SaNGRía -


Son gotas de sangre, dulce, afrutada,
pócima de verano que engaña,
de entrada sigilosas, refrescante y rauda
te altera en al sangre las corrientes de lava.

Primero vivaracha, luego afrodisíaca
si sazonas con polvo de canela su magia,
me enciende la mirada, poco a poco, me sofoca,
si bailas, una o dos vueltas y ya estoy en tu boca.

Desinhibe mis prejuicios, rompe mis cancelas,
mi cuerpo es leña entre tus brazos de seda,
volcán que erupciona con un roce de labios
y si tus manos me tocan se deshacen mis telas.

Sus efluvios camelas mis buenas maneras,
los instintos afloran prendiendo la hiedra
libres, inquietos, traviesos, salvajes,
fracturo grilletes, abro fronteras.

Un vaso de vino, entre dos, una botella
y el mundo se reduce a sólo una esfera,
se disipan disgustos, minimizo problemas,
elixir que adormece mi enquistada tristeza.